“Una vez que tenga mi tierra de nuevo, voy a convertirla en el cielo. Reuniré a todos los miembros de mi familia y empezaré la agricultura mi tierra como solía hacerlo hace más de 35 años”, esto declaraba Salman Awad quien no ha podido cultivar sus tierras debido a la gran cantidad de minas terrestres implantadas en la zona de la frontera con Siria.

minas

El agricultor de 68 años de edad posee alrededor de 8 hectáreas en la aldea de Jaber, se ha visto obligado a rentar una parcela cercana por más de tres décadas para criar ganado, cultivar y poder alimentar a su extensa familia de 50 miembros.

Awad es uno de los muchos jordanos cuyas tierras están plagadas de minas y que aguarda esperanzado la remoción de las minas en la zona a finales de 2011 de acuerdo a lo establecido por el Proyecto Frontera Norte.

El proyecto que comenzó en mayo de 2008, implica la extracción de 136.000 minas antivehículos y minas antipersonales en un área que se extiende a lo largo de 104 kilómetros en la frontera con Siria. Para dicha tarea, se encuentran trabajando ya un total de 12 equipos compuestos por seis miembros cada uno.

Noruega, Alemania, Canadá, Japón, la Comunidad Europea, Australia, Estados Unidos y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), han colaborado con 17 millones de dólares para sostener el proyecto ya que en estos campos de minas hay 33 pozos de agua que no pueden ser utilizados en absoluto por sus propietarios y que se desperdician porque los propietarios no pueden entrar a sus fincas por la fuerte amenaza que constituyen.

Si bien en los últimos tres años no hubo que lamentar víctimas fatales, el número total de víctimas de minas y artefactos sin explotar desde la década de 1950 se calcula en 898, 111 de los cuales murieron. Hasta el momento se han retirado 220.000 minas de varias zonas en Jordania y es de esperar que para 2011 las tierras queden limpias como un símbolo concreto de paz.

Foto:Al Rai

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