El RÃo Jordán es uno de los lugares paradigmáticos del reino hachemita y destino elegido por los peregrinos cristianos que acuden en gran número a sumergirse en sus aguas ya que, según la tradición, Juan bautizó a Jesús en sus aguas.

Pero un equipo de cientÃficos ambientales israelÃes, jordanos y palestinos alertan sobre la posibilidad de que grandes tramos del rÃo bÃblico puedan quedar con el lecho casi seco para 2011, según han expresado en un informe dado a conocer el lunes.
“Casi se puede saltar el rÃo (de una orilla a otra). En otros lugares, ni siquiera necesita saltar: puede cruzarlo caminando simplemente. Su profundidad llega al tobillo”, dijo Gidon Bromberg, el director israelà de la organización Amigos de la Tierra del Medio Oriente, que comisionó el informe. “Es difÃcil ver agua”.
Jordania e Israel, en un esfuerzo conjunto por salvar al rÃo, acordaron dejar de descargar aguas residuales en él y tratarlas en cambio, con plantas potabilizadoras que estarán en marcha para el año próximo. Pero la solución es también parte del problema por cuanto al dejar de arrojarse aguas residuales a la sección más grande del rÃo, tampoco habrá agua fluyendo en absoluto.
Jordania e Israel disputan para sà el lugar señalado en el Nuevo Testamento como parte de sus lÃmites territoriales, motivo que suma dificultades a la hora de rescatar el rÃo.
Lo cierto es que la Biblia describe al rÃo que corre desde el Mar de Galilea hasta el Mar Muerto, como caudaloso y capaz de ‘inundar’ la región y que poco queda de aquel ‘rugido ensordecedor de las aguas tumultuosas’ que describiera un funcionario naval estadounidense. en 1847.
En la actualidad y merced a que Israel, Jordania y Siria han desviado el 98% del Jordán y sus afluentes para agua potable y riego agrÃcola con lo cual, de no solucionarse el problema, los futuros peregrinos se encontrarán con un lecho seco.
